Ese chirrido molesto cada vez que subes o bajas la persiana no solo es irritante: también puede ser señal de que algo está empezando a fallar. En Persianas David reparamos a diario persianas que hacen ruido y la solución suele ser más sencilla de lo que imaginas.
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ToggleEn la mayoría de casos, el ruido se elimina con limpieza de guías, un lubricante adecuado (spray de silicona) en puntos de rozamiento y revisando si hay lamas torcidas o piezas sueltas. Si el ruido viene del eje o el cajón, mejor no desmontar sin experiencia.
Qué tipo de ruido hace tu persiana (y qué significa)
Antes de tocar nada, haz esta prueba simple: sube y baja la persiana despacio y escucha el sonido. El tipo de ruido suele decirte dónde está el problema:
- Chirrido “metálico” o seco: suele ser falta de lubricación en el eje, polea o puntos de giro.
- Rozamiento continuo (“rasca”): casi siempre es suciedad en guías o lamas que bajan torcidas.
- Golpe seco al final: suele venir de topes gastados, lamas sueltas o ajuste incorrecto.
- Ruido irregular (a ratos): puede ser una lama deformada o un fleje que roza en el cajón.
¿Por qué hace ruido mi persiana?
Los ruidos suelen deberse a falta de engrase, suciedad acumulada o piezas desajustadas. Lo que empieza como “un chirridito” a veces termina en una persiana dura, atascada o con la cinta hecha trizas.
1. Eje seco o sin lubricación
El eje es lo que permite que la persiana se enrolle. Si está seco o tiene rozamiento, suele hacer un chirrido muy típico (sobre todo al iniciar la subida o la bajada).
Solución: usa spray de silicona (no aceite de cocina, no WD-40 como solución “para siempre”) y aplícalo con cuidado en los puntos de giro accesibles. No empapes: si te pasas, atrae polvo y en dos semanas vuelve el ruido.
2. Guías sucias o desalineadas
Cuando hay polvo, arenilla o la persiana baja “de lado”, las lamas rozan contra las guías y suena. A veces no es un fallo grave: es mantenimiento.
Solución: limpia las guías con un paño seco o aspirador. Si el ruido viene porque baja torcida, puede que toque alinear las lamas. Cuando esto se deja pasar, se empiezan a marcar las lamas y la persiana cada vez va más dura.
3. Cinta desgastada
Una cinta vieja puede rozar mal, quedarse fuera de su guía o hacer ruido al enrollarse en el recogedor. Y ojo: muchas veces el ruido es el aviso antes de que se rompa del todo.
Solución: si ves que está deshilachada o “brilla” por desgaste, lo mejor es cambiar la cinta. Es barato y te evita la típica situación de “me quedé con la persiana bajada y no sube”.
4. Lamas rozando o torcidas
Este punto es clave y casi nadie lo mira: una sola lama deformada puede generar un ruido continuo y hacer que toda la persiana baje forzada.
Señales claras:
- La persiana hace ruido solo en un tramo (siempre a la misma altura).
- Notas una “resistencia” breve y luego sigue.
- Ves una lama ligeramente salida o “mordida” por la guía.
Solución: revisa visualmente si alguna lama está desplazada. Si está torcida, hay que recolocarla o sustituirla. Si no tienes experiencia, mejor no forzarla: puedes romper la lama o dejarla aún más descentrada.
5. Topes, flejes o piezas sueltas en el cajón
Si el ruido parece venir “de arriba” (del cajón), es habitual que haya flejes rozando, topes desgastados, o alguna pieza con holgura. El sonido típico aquí es un golpe seco o un “clack” al final del recorrido.
Solución: si sospechas que viene del cajón, evita desmontar sin saber. En muchos casos la reparación consiste en ajustar, sustituir un elemento pequeño o recolocar el conjunto para que no vaya forzado.
Qué hacer en 10 minutos para quitar el ruido
Si quieres una prueba rápida antes de llamar a nadie, haz esto (sin desmontar):
- Baja la persiana del todo y mira si alguna lama roza o baja torcida.
- Limpia las guías con un paño seco o aspirador (especialmente la parte baja).
- Aplica spray de silicona de forma ligera en guías (muy poco) y en puntos accesibles donde notes rozamiento.
- Sube y baja 2-3 veces despacio para repartir el lubricante.
- Si el ruido sigue igual o la persiana va dura: para. Forzarla suele romper cinta, lamas o recogedor.
Consejo de técnico: si el ruido empezó “de repente” (sin meses de aviso), suele ser lama descolocada o pieza suelta. Si empezó poco a poco, normalmente es suciedad + falta de lubricación.
¿Cuándo es mejor llamar a un profesional?
Si el ruido persiste tras limpiar y lubricar, o si notas que la persiana está dura, se traba o baja torcida, lo mejor es contactar con un técnico. Manipular el eje o desmontar piezas sin experiencia puede empeorar el problema (y ahí sí que sale caro).
En Persianas David atendemos en menos de 24h en Málaga, Barcelona y muchas ciudades más.
Solución rápida, sin ruido y con garantía
No te acostumbres a vivir con ese ruido. Si tu persiana hace chirridos, cruje o rasca al moverse, lo normal es que haya una causa concreta y una reparación clara.
👉 Te damos presupuesto al momento y vamos a la visita con lo necesario para dejarla silenciosa, suave y segura.



